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Cáncer: dormir bien ayuda en la recuperación

Mismo con confortables camas y colchones 2 plazas, las noches mal dormidas y cansancio a lo largo del día son quejas muy comunes en las personas que están en tratamiento contra el cáncer.

Las razones para que el paciente no pueda dormir bien, pueden ser desde factores psicológicos – como depresión, estrés y ansiedad – hasta físicos, como dolor debido a una cirugía o incomodidad derivada de la hospitalización o de la quimioterapia.

Superar las noches más dormidas es la clave para la recuperación

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Esta es una de las batallas que hay que vencer para superar la enfermedad. Un buen sueño es una pieza fundamental para restaurar el sistema inmunológico y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

Para que la calidad de este sueño sea preservada, es ideal que la persona no tenga tantas siestas durante el día, por difícil que sea. Muchos pacientes tiendes a pasar un  buen rato del día en sus colchones 2 plazas debido a la indisposición y molestias causadas por la quimioterapia, por ejemplo.

A lo sumo, el ideal es una siesta corta, que no sobrepase una hora, para no comprometer el sueño de la noche.

Para dormir mejor

Rellenar el día con actividades placenteras y hacer ejercicios físicos y comidas ligeras son recomendadas para evitar la somnolencia durante el día, además de promover el sueño por la noche.

Café, claro que no está prohibido, pero no se puede exagerar, y se recomienda que el último del día sea después del almuerzo, pues la cafeína perjudica el sueño. Lo mismo sirve para té y chocolates.

A la hora de dormir, mantenga todas las luces apagadas y nada de televisión o celular en la cama. Para dormir bien es necesario tener un ambiente que favorezca la tranquilidad y somnolencia.

Para lograr un ambiente favorable, también debes estar atento a las condiciones de su dormitorio. Busque disminuir la luz antes de dormir, mantenerlo con una temperatura agradable y en silencio absoluto.

Alimentación: Para una quimioterapia con más calidad de vida

La quimioterapia se define como un tratamiento para eliminar las células cancerígenas del cuerpo, evitando que estas crezcan y se reproduzcan en el organismo. Los fármacos administrados en la quimioterapia son muy fuertes, ya que su función es destruir a las células malignas que crecen y se dividen más rápido que las sanas, razón por la que este tratamiento tiene daños secundarios.
El procedimiento de la quimioterapia es establecido por el doctor, puesto que existen distintos tipos de aplicación de este tratamiento. Por ejemplo, se puede aplicar antes de una cirugía, de esta manera reducir el tumor antes de atacarlo con la quimioterapia, este método recibe el nombre de neoadyuvante.
Los objetivos que persigue la quimioterapia tienen una directa relación con el tipo de cáncer que se trata, como también con el crecimiento del tumor maligno. Si la quimioterapia no puede destruir de raíz el cáncer, su función es retrasar o ralentizar su crecimiento.

La quimioterapia es una gran aliada de los pacientes con cáncer. Los medicamentos de quimioterapia tienen la ventaja de ser distribuidos en todos los sitios del cuerpo, logrando alcanzar a todas las células que se encuentran en problemas. Es por ello que, las células normales también son afectadas y eso puede ocasionar algunos de los síntomas, que son llamados efectos secundarios.

Estos efectos no son necesariamente presentados por todas las personas sometidas a quimioterapia, ya que dependen del tipo de medicamento que se usa y como el cuerpo responde al tratamiento. Por lo tanto, algunos pacientes pueden tener efectos secundarios más graves, mientras que otros pueden incluso no tener ningún síntoma. De una forma u otra, el doctor, o el centro especializado en oncología elegido, siempre deben ser informados sobre los síntomas presentados y su duración.

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Descubre alimentos que pueden ayudar a minimizar las reacciones causadas por la quimioterapia:

A- Para mejorar las náuseas y vómitos

Trate de comer alimentos de pavo, de pollo o de soja si no tiene ganas de comer carne roja.

Coma alimentos secos, como galletas, tostadas o cereales, al despertar y durante el día. Ellos proporcionan nutrientes y ayudan a mejorar su estómago.

Prefiera alimentos más frescos o congelados. Pruebe yogur, jugos, frutas, helados y bebidas deportivas.

Evitar los dulces, alimentos fritos y los alimentos grasos. Pueden empeorar su estómago aún más. Pruebe alimentos cocidos como papas, arroz, sopas o gelatinas.

Pruebe alimentos blandos que sean fáciles de digerir en los días que tiene tratamiento. Huevo con pan tostado o pasta con pechuga de pollo cocida pueden ser una buena opción.

Evitar los alimentos con olor fuerte, picante, puede empeorar las náuseas.

B- Para aliviar la diarrea

Coma manzana, plátano y yogur.

Coma alimentos ricos en potasio, tales como jugo de frutas, bebidas deportivas, patatas y plátanos, para reemplazar el potasio perdido con la diarrea.

Comer alimentos con alto contenido de sodio, tales como sopas, caldos, bebidas deportivas y galletas. La sal ayuda a retener el agua para que no se deshidrate.

Comer proteínas. Carne magra, carne de cerdo, pollo y huevos.

Evitar las frutas y verduras crudas, pueden empeorar la diarrea.

Cáncer gástrico: Conozca sus principales síntomas

cáncer_gástricoEl tipo de cáncer que se genera en el estómago, es el cáncer gástrico, y por lo general  se ubica el tubo digestivo en el área del revestimiento, llamado adenocarcinoma.

Es muy habitual que se les diagnostique a las personas que tienen familiares que lo padecieron, a los que tienen una dieta baja en frutas y verduras, a quienes tuvieron un pólipo de un tamaño mayor a dos centímetros en su estómago, si tiene una inflamación de tipo gastritis por demasiado tiempo, si fuma con regularidad, o bien si tiene una infección del estómago por una bacteria llamada Helicobacter pylori.

Formas de detección

Los principales síntomas de esta enfermedad son heces negras, tener problemas para deglutir, eructos excesivos, carecer de la sensación de hambre, perder peso sin habérselo propuesto, sentir un malestar general, náuseas, junto con vómitos con sangre.

Las principales formas de tratar este tipo de cáncer es mediante una extirpación del estómago, y posteriormente se debe aplicar una quimioterapia o radioterapia para aumentar las posibilidades de una curación temprana.

En algunos casos la enfermedad está tan avanzada que no es posible curarla con una cirugía, por lo que la quimioterapia es la mejor opción para mejorar los síntomas, pero cabe destacar que puede que no cure el cáncer como tal, sin embargo prolongará la supervivencia del paciente.

Post tratamiento

Luego de culminado el tratamiento, es importante que el paciente acuda a todas sus citas de seguimiento. Durante estas visitas, los médicos harán preguntas sobre cualquier problema que tenga, se le aplicarán nuevos exámenes o análisis de laboratorios, e incluso estudios por imágenes para determinar si hay signos de cáncer o para tratar efectos secundarios.

Casi todos los tratamientos contra el cáncer tienen efectos secundarios, y algunos de ellos duran de unas pocas semanas a meses, pero otros pueden durar el resto de su vida.

 Las principales causas conocidas del cáncer gástrico

Según la Sociedad Americana del Cáncer, existen muchos factores de riesgos ante el cáncer gástrico, aunque aún no está determinado con exactitud cuáles son los que generan que las células del revestimiento en el estómago se vuelvan cancerígenas.

Pese al diagnóstico anterior, las mutaciones hereditarias en algunos genes suele aparecer como la primera causa de la enfermedad. Esto porque el crecimiento descontrolado de las células que cubren la superficie interna del estómago suele asociarse a antecedentes familiares.

En tanto, la helicobacter pylori, o el reflujo gastroesofágico, son hechos que se le relacionan al cáncer gástrico, ya que son infecciones crónicas del estómago que puede desarrollar el crecimiento de células cancerígenas.

A su vez, los especialistas afirman que una mala alimentación, basadas en una dieta muy baja en verduras y frutas en proporción a comida chatarra, más una vida sedentaria, nos vuelve más propensos.