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Lipoescultura y abdominoplastía: En qué se diferencian


La abdominoplastía es una de las intervenciones más requeridas por personas que han sufrido una baja considerable de peso y desean mejorar su apariencia, pero ¿cómo saber si e esto lo que se necesita o una lipoescultura?

Cuando se trata de modificar el cuerpo o arreglar esos detalles que impiden sentirse cómodos con la anatomía, hay muchas opciones que consisten en quitar aquello que sobra y reacomodarlo o simplemente eliminarlo definitivamente.

En este video, la Dra. Axeneth Maza, explica la diferencia entre estas intervenciones que muchas veces incluso es recomendable conjugarlas para conseguir los mejores resultados.

En qué consiste una abdominoplastía

abdomen

La lipoescultura consiste básicamente en quitar la grasa de una zona y ubicarla en otra parte del cuerpo. Generalmente la grasa se retira de la zona abdominal y se agrega a glúteos u otras partes que requieran un “retoque”.

En tanto, la abdominoplastía o cirugía de abdomen, lo que busca es retirar el exceso de piel, cuando el abdomen está muy flácido. Esta intervención se realiza mayoritariamente luego de un parto o de haber sufrido una pérdida considerable de peso. Esta cirugía se puede realizar en conjunto con la cesárea o combinar con una histerectomía, intervención que consiste en quitar la matriz.

El proceso en sí, consiste en la resección horizontal de un trozo de piel y tejido adiposo, bajo el ombligo, y tensión de la musculatura de la pared abdominal, de esta forma se obtiene un abdomen entallado y plano. Esto se puede combinar con una lipoescultura o liposucción para conseguir un silueta más estilizada. 

La cicatriz que deja esta intervención es muy discreta, se puede ocultad fácilmente con la ropa interior y la marca al rededor del ombligo es poco evidente por lo que tampoco se notará demasiado. 

La Abdominoplastía

Abdominoplastía: Eliminando la flacidez de tu abdomen

Con los avances producidos por la medicina, cada vez resultan más fáciles y más comunes las intervenciones quirúrgicas con fines estéticos. Las partes del cuerpo que no gustan pueden modificarse, y los criterios sobre la necesidad de cada cirugía quedan a juicio personal. En los últimos años una de las operaciones estéticas más frecuentes es la llamada abdominoplastía, que consiste en extraer el excedente de piel, grasa, y tensión muscular en la pared abdominal con el fin de proporcionar un abdomen plano y firme. De esta técnica es de la cual se habla en el video, que aporta algunos datos interesantes.

En la búsqueda de un cuerpo bello de acuerdo a los principales estándares de nuestra cultura, tener un abdomen delgado y plano es una preocupación frecuente por la que muchas veces se prueba de todo para conseguirlo. Una abdominoplastía sería una respuesta definitiva a esa preocupación. Las razones por las que los pacientes buscan esta cirugía son, comúnmente por alzas de peso en personas que se extrajeron este exceso mediante liposucción y requieren la abdominoplastía para que la piel no se pliegue en el abdomen.

También existen casos en que por causas genéticas la piel adquiere deformidades en esta zona. No obstante, en la mayoría de los casos, quienes buscan esta operación estética son mujeres de alrededor de los 35 años o menos, luego de haber tenido un embarazo, esto debido a la flacidez que se produce en el abdomen tras perder las dimensiones características del parto. Se recomienda a la mujer que esté segura de no desear otro embarazo y usar anticonceptivos luego si no quiere perder el resultado de la operación.

En qué consiste esta cirugía

AbdominoplastíaEn esta cirugía se extrae la masa excedente en la piel que va desde el ombligo hasta el pubis, y luego se estira el área para conseguir un abdomen plano y recuperar la tonicidad de la piel. Debido a que el área intervenida es bastante extensa, el periodo de recuperación tras la operación suele ser largo, de aproximadamente tres o cuatro meses, a veces alcanzando hasta seis en total.

Aunque la abdominoplastía suele ser un procedimiento seguro, no está exenta de posibles complicaciones como cualquier operación. Hay que tener en cuenta si el paciente tiene problemas cardiacos o de circulación, problemas en los pulmones o el hígado, dificultades para la cicatrización, o si el paciente piensa que va a continuar bajando de peso. Es importante también durante el tiempo previo y posterior a la cirugía cuidarse de no fumar y de llevar una buena alimentación.

Cabe destacar que esta cirugía se recomienda como último recurso para las personas que mediante otros métodos como el ejercicio y la adecuada alimentación les resulta demasiado difícil o imposible hacer desaparecer la flacidez en su abdomen.