Parkinson

Parkinson: psicología y aceptación

Rate this post

Los factores emocionales son una parte importante del síndrome de Parkinson. Los efectos traumáticos de la enfermedad pueden generar una gran confusión y ansiedad.

Entender lo que sucede en este aspecto es de gran valor tanto para los pacientes de la enfermedad de Parkinson como para sus familiares, ya que los ajustes en la casa son necesarios como parte del programa de tratamiento de la enfermedad de Parkinson.

La importancia de la actitud (comportamiento)

Un diagnóstico de la enfermedad de Parkinson es un acontecimiento serio en la vida de una persona. El modo en que el paciente interpreta el hecho es muy importante. De eso dependerá la forma en que se siente y lo que hace.

Naturalmente, los sentimientos del paciente también afectarán a familiares y amigos.

La mente también puede ser afectada. La enfermedad de Parkinson exige que el paciente aprenda a tratar con él mentalmente así como físicamente. La mayoría de los pacientes de Parkinson mantiene la capacidad de disfrutar de la vida durante largos períodos de tiempo.

Comportamiento en las etapas iniciales

Por ser normalmente muy leves, los síntomas de la enfermedad de Parkinson pueden pasar desapercibidos en las primeras etapas. Puede haber temblor en el pulgar, que viene y va, o una sensación de temblor interno, o la escritura puede quedar pequeña.

Naturalmente, los diagnósticos no se percibe la mayoría de las veces, cuando los síntomas no aparecen externamente. Los temblores internos no son fácilmente observables. Las personas en estas condiciones se diagnostican con frecuencia como neuróticas. Normalmente les dan tranquilizantes y les recomiendan psicoterapia.

Adaptaciones necesarias

Si el diagnóstico se realiza inmediatamente, en el caso de las personas que prestan atención a problemas físicos minoritarios inmediatamente, o muy tarde, en el caso de aquellos que ignoran incluso los síntomas más serios, es necesario adaptarse a la enfermedad.

Mientras que algunos casos progresan extremadamente lentamente, otros se vuelven severos muy rápidamente. En caso de que alguno pueda ser visto con antelación. Lo que suceda, el paciente de Parkinson necesita aceptarlo como parte de su vida y tratarlo de la mejor forma posible.