esguince de tobillo

Cómo recuperarse de un esguince de tobillo

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Todo el mundo está sujeto a sufrir un esguince de tobillo, sea durante una caminata en la calle, una carrera, un deporte o incluso en casa.

¿Qué es un esguince?

La región del tobillo y del pie generalmente es la más afectada por este tipo de lesión, quedando hinchada, dolorida y, en algunos casos, los ligamentos pueden sufrir lesiones que pueden quedarse para siempre.

El esguince de pie un movimiento de torsión anormal de los huesos que provoca lesión del ligamento. En este tipo de lesión el ligamento no llega a romperse y la articulación no sale totalmente del lugar.

Después de la recuperación del esguince de tobillo, esta parte del cuerpo puede no volver a moverse de la misma forma y el paciente puede presentar alguna dificultad o dolor.

Algunos ejercicios pueden dejar el pie más “inteligente” y prever contra nuevas torsiones. Los pies necesitan estímulo. Una persona sedentaria, que no tiene la costumbre de caminar en terrenos accidentados, tendrá más posibilidades de sufrir un esguince de pie que o tenerlo de forma recurrente.

Los ejercicios de estiramiento son importantes porque garantizan la elasticidad de los músculos, tendones y ligamentos, de modo que su respuesta se vuelve más sincronizada y segura.

A continuación enumeramos algunos de los ejercicios recomendados:

1. Sentado, el movimiento es de levantar y bajar la punta del pie como si estuviera golpeando la parte delantera del pie. Este ejercicio trabaja principalmente el músculo tibial anterior, que queda en el tobillo y es uno de los responsables de la formación del arco plantar y del movimiento de elevación de la parte anterior del pie.

2. Sentado al lado de la pared con una bola, el pie hará un movimiento circular. El objetivo es empujar la bola contra la pared con la parte lateral del pie. Este ejercicio fortalece los músculos del cuerpo el tobillo, generando mayor estabilidad e intentando evitar una nueva torsión.

3. Caminar sobre una línea con un pie delante del otro. El objetivo de este ejercicio es mejorar el equilibrio.

4. Andar con la punta del pie hacia arriba: caminar con la punta del pie hacia arriba en línea recta. El objetivo de este ejercicio es mejorar el equilibrio asociado a la contracción isométrica del músculo tibial anterior.

5. Caminar en un colchón grueso, puede ser el de una cama. El objetivo de este ejercicio es caminar en un suelo inestable para generar más estabilidad y para mejorar el equilibrio para evitar un nuevo esguince de tobillo.