Conociendo más sobre la ecografía

44Cuando hablamos de una ecografía estamos ante un procedimiento que permite obtener una visualización de los órganos y estructuras internas del cuerpo. Por lo tanto, es la forma más adecuada de acceder a imágenes de órganos como el hígado, el aparato genital, los riñones, los vasos sanguíneos, el corazón o la vesícula.

La ecografía se ha popularizado a través del uso que se le da para monitorear los estados de avance de los bebés en gestación durante el embarazo. Es con esta técnica que se puede constatar la evolución del feto en el útero de la mujer.

Este método de imágenes no es dañino para la salud, ya que su principio se basa en la utilización de onda de sonido de alta frecuencia; a diferencia de lo que se podría, este aparato no utiliza radiación.

Durante el examen el médico se sirve de un pequeño aparato a modo de sensor, que va poniendo con su mano sobre el área del cuerpo que se requiere analizar. Es a través de él que se dirigen las ondas sonoras hacia el interior del organismo.

¿Cómo se prepara una ecografía?
El mismo médico tratante es el que entregará las indicaciones necesarias para el examen al paciente. Entonces, hay que seguir cada una de estas instrucciones como fueron entregadas. Por ejemplo, en el caso de los análisis de riñón, vesícula, hígado o bazo, el paciente tendrá que guardar ayuno completo entre seis a ocho horas antes del examen.

Si el estudio se realizará en la zona baja del abdomen, algunas veces se recomendará ingerir gran cantidad de líquidos para realizar la ecografía con la vejiga llena de orina.

Cuando el paciente acuda al centro de atención para realizar el examen, será necesario quitar las prendas que cubre el área a analizar. Por lo general al paciente se le pide recostarse en una camilla, lugar donde el médico aplicará un gel especial en la piel para facilitar la transmisión de las ondas sonoras.