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Cómo detectar un cáncer pulmonar

El cáncer de pulmón es uno de las afecciones pulmonares de mayor incidencia en el mundo, y la complejidad de ello es que su aparición se asocia a factores a los que se expone el paciente y que podrían ser eventualmente controlados (como el hábito de fumar).

5Este tipo de cáncer consiste en un crecimiento exagerado de las células malignas en los pulmones. En caso de no diagnosticarse a tiempo la persona puede entrar a la fase de metástasis, acortando sus posibilidades de sobrevivencia.

En caso de que el médico tratante sospeche de la presencia de la enfermedad, éste le preguntará al paciente para investigar cualquier antecedente familiar o en su historial clínico que pueda representar un factor de riesgo frente a la enfermedad.

Al cruzar el historial médico y la información respecto del examen físico sobre el paciente, el profesional estará posición de realizar una serie de pruebas para confirmar el diagnóstico.

Citología de esputo
En ella se recoge una muestra de la mucosidad que el paciente expele desde sus pulmones (lo que se conoce como esputo). Ésta se examina bajo microscopio para determinar la presencia de células cancerosas.

Radiografía de tórax
Frente a síntomas de cáncer pulmonar, es recurrente que este estudio sea el primero que el médico ordene. Las imágenes de radiografía simple de tórax se pueden realizar en centros de muestras, hospitales e incluso consultorios.

Tomografía computarizada
Este estudio produce imágenes transversales con gran detalle del cuerpo por medio de los rayos X. Es más probable confirmar la presencia de cáncer por medio de la tomografía, ya que las imágenes muestran el tamaño, la forma y la posición que el posible tumor puede tener dentro del pulmón.

En el caso de que el diagnóstico sea confirmado, a continuación el médico puede indicar más estudios para tener certeza sobre la condición en la que el cáncer de pulmón se encuentra.

Síntomas y tratamiento del colon irritable

El síndrome del colon  irritable es un trastorno gastrointestinal caracterizado por dolor abdominal y alteraciones del tránsito intestinal, sin que haya ninguna causa orgánica identificable.

A pesar de presentar signos y síntomas que pueden ser bastante incómodos, el síndrome del colon irritable no provoca inflamaciones o lesiones en el intestino ni aumenta el riesgo de cáncer intestinal.

Sin embargo, es muy importante acudir a la coloproctología en caso de sospecha de la enfermedad.

Síntomas del colon irritable 

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Los signos y síntomas del síndrome del colon irritable pueden variar mucho de persona a persona y son a menudo similares a los síntomas de otras enfermedades. Los más comunes son:

  • Dolor abdominal o cólicos
  • Sensación de hinchazón
  • Gases
  • Diarrea o el estreñimiento – a veces alternando las crisis entre los  dos problemas
  • Muco en las heces

En la mayoría de los pacientes con cuadros leves de la enfermedad, los signos y síntomas pueden ser fácilmente controlados con cambios en el estilo de vida y la dieta.

Es importante que el paciente aprenda a reconocer qué tipos de alimentos desencadenan la crisis, para que pueda evitarlos. La reducción del estrés también es un factor vital en el tratamiento, pero esto no siempre es muy fácil de implementar.

Ejercicio físico regular e ingestión frecuente de agua, este último principalmente en aquellos con diarrea frecuente, también son importantes.

Remedios para el síndrome del intestino irritable

En los pacientes con la síndrome moderada a grave, cuyos síntomas interfieren en la calidad de vida, el tratamiento medicamentoso suele ser necesario. En este caso, una consulta con un médico especializado en coloproctología es esencial.

Los pacientes en los que la diarrea es el síntoma predominante, antidiarreicos, como la loperamida (Imosec) pueden ser útiles. Si el cólico es el principal síntoma, los antiespasmódicos, como la escopolamina (Buscopan) ayudan. En los pacientes con estreñimiento, laxantes suelen ser necesarios para regularizar el tránsito intestinal.

Los antidepresivos pueden ser útiles en pacientes con depresión o altos niveles de estrés, lo que sabemos ser un factor de agravación de los síntomas del síndrome del colon irritable.

Apnea del sueño: signos a los cuales prestar atención

33La apnea del sueño describe un grave desequilibrio en la actividad del organismo, que genera una interrupción en nuestra capacidad de respirar mientras dormimos.

Las causas de este trastorno, entre cuyos síntomas están el dejar de respirar por más de diez segundos y los ronquidos, vienen de nuestra herencia genética. Esto ocurre porque el paciente nace con una debilidad en la resistencia que desarrollan las paredes de su vía aérea superior, lo que finalmente hace colapsar el paso del aire.

Los síntomas que pueden ayudar a detectar una apnea del sueño son la dificultad de despertar durante, lo que también va de la mano con una somnolencia diurna excesiva, además de la falta de descanso que sea reparador, dificultad para concentrarse y utilizar las capacidades de la memoria. Otros síntomas fisiológicos son: sensación de resequedad en la garganta al momento de despertar, necesidad de orinar varias veces en la noche y poca energía para realizar las actividades de la jornada.

El síndrome de la apnea del sueño es definido como un trastorno del sueño que afecta la vía aérea superior, donde se provoca una obstrucción intermitente, parcial o total del paso del aire. Esto tiene una directa  consecuencia en la falta de oxigenación de la sangre de forma discontinua, lo que puede ocurrir decenas de veces en una noche.

Señales de alerta sobre la apnea
Los especialistas explican que los síntomas que trae este síndrome son los que permiten diagnosticar la apnea del sueño. En los adultos los efectos más recurrentes son las fallas en la concentración y la memoria,  una mayor fatiga física y mental, cambios de humor, menos resistencia al manejo del estrés, además de una mayor vulnerabilidad del sistema inmune.

Cuando estas señales se hacen presentes, los médicos recomiendan hacer una breve observación para conocer la gravedad de la posible apnea del sueño que la persona puede tener. Esto puede observarse cuando la persona esté dormida. Si en un lapso de quince minutos el paciente deja de respirar por más de diez segundos más de dos veces, es necesario que se busque ayuda profesional.