Las enfermedades respiratorias más peligrosas del mundo

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Tuberculosis

Tuberculosis

Durante todos los siglos de la humanidad, las personas nos hemos visto afectadas por diversas enfermedades que afectan nuestra salud de forma leve o sentenciándonos a una muerte inminente. En el siguiente artículo, nos enfocaremos a una de las más agresivas, las que afectan al sistema respiratorio.
Las enfermedades respiratorias más peligrosas del mundo podrían concentrarse entre las de carácter pulmonar, como por ejemplo la fibrosis quística o la tuberculosis, que resultan muy perjudiciales y mortales para el cuerpo.

Descubra cuáles son las enfermedades más graves:

Fibrosis quística

Es una enfermedad genética que afecta principalmente a los pulmones, y en menor medida el páncreas, el hígado y el intestino, provocando la acumulación de moco espeso y pegajoso en estas áreas. Es una condición potencialmente mortal, donde los pacientes generalmente mueren por infecciones pulmonares a una edad temprana.

Las personas con fibrosis quística pueden tener una variedad de síntomas como tos persistente, infecciones pulmonares frecuentes y con catarro, ruido en el pecho y falta de aire, poco aumento de peso y de crecimiento, heces voluminosas y grasas frecuentes o dificultad en los movimientos intestinales.

Cáncer pulmonar

El cáncer de pulmón es otra de las enfermedades respiratorias más peligrosas del mundo, más específicamente, es una enfermedad genética y el hecho de fumar muchas veces se detiene. Normalmente provoca síntomas como dificultad respiratoria, tos, falta de aire y moco con sangre.

Al igual que con otros tipos de cáncer, el cáncer de pulmón puede ser tratado con quimioterapia, radioterapia y mediante la remoción quirúrgica del mismo; aunque la tasa de supervivencia para este tipo de cáncer es baja.

Tuberculosis

Se trata de una infección bacteriana que se encuentra en los pulmones, pero también en el sistema linfático y otros órganos vitales. La mayoría de las personas que están expuestas a la tuberculosis nunca desarrollan los síntomas, porque las bacterias pueden vivir de forma inactiva en el cuerpo, conocida como tuberculosis latente, pero si el sistema inmunológico está debilitado, las bacterias de la tuberculosis pueden volverse activas, cambiando la enfermedad.

Los síntomas de la tuberculosis pueden variar dependiendo de dónde se encuentre en el cuerpo, pero a menudo hay tos intensa que dura tres semanas o más, dolor en el pecho, tos con sangre o moco, debilidad o fatiga, pérdida de peso, falta de apetito, fiebre, escalofríos y sudor por la noche.