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¡Aceite de coco: Escogiendo al mejor!

1745-fotografia-gSe ha demostrado de forma científica que los países que tienen una mayor ingesta del aceite de coco gozan de una salud envidiable. ¿Y cómo no?, si finalmente podemos decir que es un superalimento que nos brinda una serie de beneficios.

La verdad es que existen varios tipos de aceite de coco en el mercado, pero se separan en dos grandes categorías: los refinados y no refinados. El primero de ellos se caracteriza por ser producido en grandes cantidades y de forma industrial, mientras que en el segundo caso el producto se elabora a partir de cocos frescos. Cualquiera de las dos elaboraciones pasa por un proceso de refinación, ya que todos los aceites deben ser extraído del coco entero.

Los menos refinados se llaman aceite de coco virgen, son altos en antioxidantes y en definitiva son los productos elaborados sin “Copra”, pulpa seca del coco, más bien son fabricados a base de coco fresco. Lamentablemente no hay una entidad fiscalizadora en este proceso, por lo que cualquiera puede poner una etiqueta con este nombre, así que ojo, lo importante es que te fijes si está hecho con copra o no. Por otra parte, los extra virgen son exactamente lo mismo, no hay una diferencia entre ambas opciones.

El aceite de coco refinado se elabora a base de la copra y en su etiqueta se distingue por tener las letras RBD (refinado, blanqueado, desodorizado). Ahora, lo importante en este caso es saber que este tipo de producto no es para nada dañino o poco saludable, ya que el proceso de refinación no cambia la sustancia principal del producto que viene siendo los ácidos grasos de cadena media.

Dentro de la categoría de refinados, hay una variedad de alternativas, siendo los más conocidos el prensado por expulsor y el líquido. En el primer caso son productos elaborados generalmente en países del trópico usando un refinamiento físico, considerado como más limpio que los químicos. Mientras que el aceite de coco líquido salió al mercado durante el 2013 y se caracteriza por ser comestible. Sin embargo, debes saber que a este producto se la ha quitado el ácido láurico, que es un antimicrobiano y el componente maravilla del aceite de coco.

En definitiva, podemos decir que una de las peores opciones de compra sería un aceite de coco hidrogenado o líquido, mientras que la mejor alternativa siempre será el aceite de coco virgen, que puede ser frescamente prensado, de molienda húmeda sin calor o fermentado por molienda húmeda y sometida al calor.